Sondaje vesical

El sondaje vesical (sondaje urinario) tiene diversas indicaciones y es una técnica habitual, pero el reconocimiento de la elevada incidencia de infecciones urinarias con esta práctica ha hecho que se utilice sólo en caso de absoluta necesidad. Ante dificultades de evacuación urinaria, en primer término deben utilizarse medidas de enfermería que favorezcan el vaciado vesical fisiológico (cuña templada, intimidad, posición confortable…), y sólo cuando todas estas actuaciones fallan puede ser necesario sondar.

Equipo:

Existen equipos estériles de sondaje que incluyen todo el material necesario para realizarlo. Debe disponer de un segundo equipo y un segundo juego de guantes por si fuera necesario. Cuando el sondaje se realiza para determinar el volumen residual, hay que comprobar que la persona haya orinado antes.

Las sondas más habituales son:

-French o Robison. Suelen utilizarse en el sondaje momentáneo.

-Foley. Es una sonda de dos luces (una para el balón hinchable) o tres luces (la tercera es para la irrigación). Es la sonda más utilizada.

-Coude. Es una sonda rígida con el extremo curvado, especialmente útil en casos de retención producida por hipertrofia prostática.

Técnica de sondaje:

-Deben seguirse las instrucciones del equipo o las normal del hospital al respecto.

-Es esencial respetar una técnica estéril.

-En la mujer: La posición lateral es la más cómodo para la paciente y permite introducir la sonda más fácilmente. Antes de abrir el equipo, deben colocarse unos guantes estériles y hallar los puntos anatómicos de referencia: el meato urinario, el clítoris y la vagina. Compruébese que se distingue bien el meato urinario.

-En el hombre: Sosténgase el pene firmemente (si se hace demasiado suavemente, puede estimularse la erección). Con las piernas del paciente dobladas, sosténgase el pene a unos 60-90º, ligeramente inclinado hacia las piernas. Mediante una técnica escrupulosamente estéril, introdúzcase la sonda bien lubricada en la uretra. Cuando la sonda atraviesa el esfínter uretral interno, puede percibirse una ligera resistencia. La presión debe ser constante y suave. Nunca debe forzarse la sonda. La descompresión de la vejiga debe hacerse paulatinamente. La cantidad máxima de orina a extraer cada vez es de 300 ml, a menos que el médico haya indicado lo contrario. Pasados 15 minutos pueden dejarse salir otros 300 ml. Sígase con esta pauta hasta vaciar totalmente la vejiga.

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